A veces, los avances más interesantes surgen de decisiones que se tomaron hace décadas. Cuando trabajé por primera vez con FileMaker 2.1 en 1994, no podía imaginar que aquello se convertiría en un viaje de más de 30 años por el mundo del desarrollo de software. Por aquel entonces, FileMaker era todavía un programa de bases de datos relativamente sencillo. Mis primeras aplicaciones eran bastante sencillas, pero el entusiasmo fue inmediato. Por fin se podían poner en práctica las propias ideas, estructurar datos y desarrollar aplicaciones sin haber estudiado informática.
En las décadas siguientes, esto dio lugar a numerosos proyectos, soluciones para clientes y, finalmente, a gFM-Business: un sistema ERP completo con CRM, Factura, gestión de almacenes, Gestión de proyectos y muchos otros módulos. A lo largo de los años se han modelado y documentado miles de campos, cientos de procesos e innumerables procedimientos empresariales.
Sin embargo, hoy nos encontramos en un momento en el que el desarrollo de software está experimentando de nuevo un cambio fundamental. Esta vez, el detonante no es una nueva Base de datos, un nuevo lenguaje de programación o un nuevo sistema operativo. El detonante es la inteligencia artificial.
Por qué el desarrollo de software está experimentando un cambio radical precisamente ahora
Muchos debates sobre la IA giran en torno a textos, imágenes o chatbots. Sin embargo, para los desarrolladores, la verdadera revolución se encuentra en un ámbito totalmente distinto.
Por primera vez en la historia del desarrollo de software, es posible hablar de igual a igual con un sistema de IA sobre arquitectura, estructuras de datos, interfaces de usuario y procesos empresariales. La IA no solo genera código, sino que cada vez comprende mejor las relaciones, las reglas y los conceptos.
Esto hace que cambie el enfoque del desarrollo. Antes, gran parte del trabajo consistía en poner en práctica los detalles técnicos. Hoy en día, cada vez es más importante definir las estructuras, las normas y los objetivos adecuados. Posteriormente, la puesta en práctica puede automatizarse en gran medida.
Esto abre nuevas posibilidades, especialmente para los desarrolladores con muchos años de experiencia. Los conocimientos que antes solo existían en la mente de un desarrollador pueden documentarse, estructurarse y ponerse a disposición mediante la inteligencia artificial.
Este artículo no pretende ser un anuncio de producto al uso. SchallOS se encuentra en una fase de desarrollo activo. Muchos componentes ya existen, mientras que otros se están creando poco a poco. Por eso, lo interesante no es el producto final, sino el camino hasta llegar a él.
Por primera vez en muchos años, está surgiendo una plataforma que no se limita a copiar conceptos ya existentes, sino que intenta conscientemente combinar los conocimientos especializados acumulados a lo largo de décadas con las posibilidades que ofrecen los sistemas modernos de inteligencia artificial. No se trata de descartar lo que ya ha demostrado su eficacia. Al contrario. La pregunta clave es:
¿Cómo se pueden trasladar las soluciones, los conocimientos y las experiencias existentes a una nueva generación tecnológica?
Por qué ahora es el momento adecuado para las nuevas plataformas

Al mismo tiempo, la IA ofrece posibilidades que hace unos años habrían sido impensables. Esto da lugar a una ventana de oportunidad que probablemente rara vez se presente de esta forma. Los sistemas actuales siguen funcionando de forma fiable. Al mismo tiempo, surgen herramientas completamente nuevas que permiten un tipo diferente de desarrollo de software.
Precisamente en este Interfaz Actualmente se está desarrollando el sistema operativo empresarial SchallOS. No pretende sustituir a todo lo existente, sino que es un intento de combinar los puntos fuertes de los sistemas clásicos de desarrollo rápido con las tecnologías web modernas, el apoyo de la inteligencia artificial y una nueva arquitectura.
El problema de las aplicaciones empresariales actuales
La mayoría de las aplicaciones empresariales de éxito no se han creado en un año. Van creciendo a lo largo de muchos años. Se añaden nuevos requisitos, se implementan las peticiones de los clientes, cambian las normas legales y los avances técnicos hacen necesarias nuevas ampliaciones. El resultado suelen ser sistemas con una impresionante gama de funciones.
Sin embargo, al mismo tiempo, la complejidad va en aumento. Hoy en día, muchas empresas trabajan con soluciones que se han ido desarrollando a lo largo de años o incluso décadas. A menudo, solo unas pocas personas conservan un conocimiento exhaustivo de los procesos y las interrelaciones. Los nuevos desarrolladores necesitan mucho tiempo para ponerse al día. Esto hace que los cambios resulten cada vez más difíciles.
No se trata de un error de los sistemas originales. Es una consecuencia natural de una evolución a largo plazo.
Cada vez más interfaces
Hoy en día, las aplicaciones empresariales modernas rara vez funcionan de forma aislada. Se comunican con tiendas online, sistemas de contabilidad, proveedores de servicios de envío, bancos, servicios de inteligencia artificial, sistemas CRM y muchas otras plataformas.
Cada interfaz adicional abre nuevas posibilidades. Al mismo tiempo, aumenta el esfuerzo de mantenimiento. Las versiones de las API cambian. Los proveedores modifican sus servicios. Se adaptan las normas de seguridad. Lo que en un principio era una aplicación sencilla se convierte poco a poco en una compleja Red de las dependencias.
Hoy en día, muchos desarrolladores dedican más tiempo a la integración y al mantenimiento que al desarrollo propiamente dicho.
Una complejidad cada vez mayor en la nube
Sin duda, los servicios en la nube ofrecen muchas ventajas. Al mismo tiempo, a menudo surgen complicaciones técnicas que resultan casi incomprensibles para las pequeñas y medianas empresas.
Servidor, Los certificados, el alojamiento web, la contenedorización, la gestión de usuarios, la supervisión y las políticas de seguridad son temas importantes. Sin embargo, también suponen una carga administrativa considerable.
Hoy en día, muchas empresas buscan sobre todo una cosa: una solución que funcione. No todos los usuarios quieren ocuparse de los detalles técnicos. Muchos prefieren centrarse en sus procesos empresariales propiamente dichos.
Mantenimiento en lugar de innovación
Otro problema de muchos sistemas ya consolidados es que cada vez se dedica una parte mayor del tiempo de desarrollo al mantenimiento. Es necesario corregir errores, realizar ajustes y llevar a cabo actualizaciones técnicas. Al mismo tiempo, queda cada vez menos margen para la innovación auténtica. Muchos desarrolladores conocen esa sensación de tener buenas ideas, pero carecer del tiempo necesario para llevarlas a cabo de forma sistemática.
La IA está modificando esta relación de forma notable por primera vez. Cuando una parte de la implementación técnica puede automatizarse, vuelve a surgir espacio para la arquitectura, la creatividad y los nuevos conceptos.
Por qué la lógica clásica de los scripts tiene sus límites
Muchas plataformas de desarrollo siguen basándose en conceptos que surgieron hace décadas. Se ejecutan scripts. Los disparadores reaccionan ante los eventos. Se crean menús. Las interfaces de usuario se componen de numerosos objetos individuales.
Estos enfoques funcionan. Sin embargo, la pregunta es si seguirán siendo la forma más eficaz de actuar en el futuro. Si hoy en día una IA es capaz de comprender reglas de negocio, analizar relaciones y generar componentes complejos, surge inevitablemente una nueva forma de pensar.
En lugar de conectar entre sí cientos de objetos individuales y numerosos scripts, en el futuro unos pocos componentes inteligentes podrían asumir gran parte de la funcionalidad.
Es precisamente aquí donde entra en juego el desarrollo de SchallOS. No porque los conceptos existentes sean erróneos, sino porque las nuevas herramientas ofrecen ahora otras posibilidades.
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Lo que la IA realmente cambia para los desarrolladores
Cuando hoy en día se habla de inteligencia artificial, a mucha gente lo primero que le viene a la mente son los chatbots, las traducciones automáticas o la generación de imágenes. Sin embargo, para los desarrolladores, la verdadera revolución se encuentra en un ámbito totalmente distinto.
La IA no solo está cambiando la velocidad del desarrollo de software. Está cambiando la La forma en que se crea el software. Antes, casi todas las nuevas funciones requerían un trabajo técnico minucioso. Había que crear tablas, definir campos, escribir scripts, diseñar interfaces de usuario y conectar entre sí innumerables detalles. Incluso los cambios más pequeños podían llevar una cantidad de tiempo sorprendente.
Hoy en día, un desarrollador puede explicar a una IA lo que quiere conseguir. A continuación, la IA se encarga de gran parte de la implementación técnica. Esto no hace que el desarrollador resulte prescindible. Más bien, su papel pasa de ser el de un mero ejecutor al de arquitecto y responsable de la toma de decisiones.
El verdadero reto ya no consiste en escribir código. El reto consiste en desarrollar las estructuras adecuadas y tomar las decisiones correctas.
Por qué la experiencia cobra de repente mayor importancia
A menudo se pasa por alto un efecto secundario interesante de la revolución de la IA. Mucha gente da por sentado que la inteligencia artificial resta valor a la experiencia. En la práctica, lo que observo actualmente es precisamente lo contrario. Cuanta más experiencia tiene una persona, mejor puede aprovechar las posibilidades que ofrecen los sistemas modernos de IA.
Quien lleva veinte o treinta años trabajando en un ámbito especializado conoce los problemas típicos, los puntos débiles de los sistemas actuales y las necesidades de los usuarios. Hoy, por primera vez, este conocimiento puede incorporarse directamente al desarrollo de nuevas soluciones.
La IA no sustituye ese conocimiento, sino que lo potencia. Esto da lugar a una situación que, hasta ahora, apenas se había dado de esta forma. Los conocimientos especializados acumulados durante décadas pueden aplicarse de repente a un ritmo que antes habría requerido equipos enteros de desarrolladores.
Capas semánticas en lugar de lógica críptica
Otro aspecto importante es la comprensibilidad del software. Muchos sistemas se componen de miles de detalles técnicos. Las variables, los scripts, los desencadenantes y los casos especiales se van acumulando a lo largo de los años hasta formar estructuras complejas. Los nuevos desarrolladores suelen tardar meses en comprender plenamente las interrelaciones.
Por eso, el nivel semántico desempeñará un papel mucho más importante en el futuro. Un sistema moderno no solo debería saber que existe un campo, sino que también debería comprender por qué existe ese campo. Un ejemplo:
Un campo con el nombre «Días_vencimiento_con_descuento» ya contiene mucha más información que un nombre críptico como «Feld_4711».
Si, además, se documenta qué significado tiene este campo, cómo se utiliza y en qué contexto se inscribe, se crea una base de conocimientos que tanto las personas como los sistemas de IA pueden comprender.
Precisamente por este motivo, gFM-Business se ha documentado de forma sistemática a lo largo de muchos años. Se han descrito miles de campos, procesos y relaciones. Lo que en un principio estaba pensado para desarrolladores y usuarios se está convirtiendo hoy, cada vez más, en una capa de conocimiento semántico para sistemas de inteligencia artificial.
La documentación como ventaja competitiva
Durante mucho tiempo, la documentación se consideró un mal necesario en muchos proyectos de software. A menudo se descuidaba o no se elaboraba hasta el final del proyecto. En muchas empresas existen sistemas cuyos desarrolladores originales ya no están disponibles desde hace tiempo. En algunos casos, se ha perdido el conocimiento sobre relaciones importantes.
Con la IA, este punto de vista también cambia. De repente, la documentación se convierte en una ventaja estratégica. Una IA solo puede ofrecer buenos resultados si comprende las estructuras subyacentes. Por eso, los sistemas bien documentados cuentan con una ventaja enorme frente a las soluciones cuyo conocimiento se almacena exclusivamente en las mentes de los desarrolladores individuales.
Esta constatación también ha influido considerablemente en el desarrollo de SchallOS. La plataforma no solo debe gestionar código, sino también gestionar conocimientos.
Por qué décadas de experiencia profesional valen de repente su peso en oro
Cuando se habla del desarrollo de software moderno, a menudo se debate sobre los nuevos lenguajes de programación, los marcos de trabajo o las tecnologías en la nube. Sin embargo, hay otra cuestión que es al menos igual de importante:
¿Qué conocimientos se han adquirido en las últimas décadas?
Tras más de treinta años de desarrollo con FileMaker, hemos acumulado una gran cantidad de conocimientos. No solo experiencias técnicas, sino sobre todo conocimientos sobre procesos empresariales, el comportamiento de los usuarios y las necesidades prácticas del día a día de las empresas.
Al mismo tiempo, quedó claro dónde alcanzan sus límites las plataformas de desarrollo clásicas. En FileMaker, a lo largo de muchos años hubo que desarrollar numerosas soluciones provisionales. Se superponían campos porque, de otro modo, no era posible conseguir determinados formatos de presentación. Los scripts tenían que asumir tareas complejas que, en realidad, deberían haber formado parte de la plataforma. Muchas soluciones funcionaban a la perfección, pero a menudo eran fragmentadas y su mantenimiento resultaba laborioso.
Estas experiencias constituyeron un punto de partida importante para el desarrollo de SchallOS. La idea central no consistía en copiar o sustituir a FileMaker, sino en trasladar una filosofía de desarrollo similar a una arquitectura más moderna.
- Una arquitectura que no se compone tanto de miles de objetos individuales, sino que se basa en mayor medida en contenedores funcionales reutilizables.
- Una arquitectura que tiene en cuenta la IA desde el principio.
- Y una arquitectura que se centre más en la lógica de negocio y los conocimientos especializados que en los problemas técnicos de detalle.
Por eso, la verdadera fortaleza de la inteligencia artificial no reside en generar más código. La verdadera fortaleza consiste en plasmar en software funcional, de forma más rápida y eficiente, los conocimientos acumulados a lo largo de décadas. En mi opinión, ahí radica precisamente el mayor cambio para los desarrolladores.
La idea en la que se basa el sistema operativo empresarial SchallOS

Cuando gFM-Business se creó hace muchos años, el objetivo inicial era relativamente sencillo. Se trataba de crear una solución flexible Software para empresas que se adapta a diferentes sectores y cubre las necesidades típicas de las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, con el paso del tiempo, se ha convertido en algo mucho más que una simple solución ERP clásica. CRM, facturación, Gestión de artículos, a lo que se sumaron el almacén, los proyectos, el inventario, la gestión de personal, la gestión documental, las facturas electrónicas, las interfaces y muchas otras funciones.
Con cada proyecto de un cliente se adquirían nuevos conocimientos. Con cada ampliación, el software se hacía más completo. Al mismo tiempo, se fue creando una base de conocimientos muy amplia sobre los procesos empresariales reales y las necesidades cotidianas de las empresas.
En este sentido, fue especialmente importante una decisión que, en un principio, no tenía nada que ver con la inteligencia artificial. Hace unos años se comenzó a documentar de forma sistemática gFM-Business. Se describieron y registraron de forma estructurada los campos, las tablas, los procesos y las relaciones. En aquel momento, esto se hizo principalmente con vistas a las licencias abiertas, los desarrolladores y los usuarios. Hoy en día se ha puesto de manifiesto que precisamente esta documentación se ha convertido en una base fundamental para la siguiente fase de desarrollo.
Y es que, de repente, ya no es solo un desarrollador quien puede utilizar esta información. Los sistemas modernos de inteligencia artificial también son capaces de acceder a estos conocimientos y comprender las relaciones entre ellos.
Por qué SchallOS no es un clon de FileMaker
Quien vea las primeras capturas de pantalla de SchallOS se dará cuenta rápidamente de los orígenes del proyecto. Tampoco es de extrañar. Al fin y al cabo, gran parte de la experiencia y las ideas provienen de más de treinta años de trabajo con FileMaker.
Aun así, nunca se pensó en limitarse a copiar FileMaker. Una mera réplica no habría tenido mucho sentido. El mundo ha cambiado. Las tecnologías modernas de los navegadores, las potentes bases de datos, los sistemas de IA locales y las nuevas herramientas de desarrollo abren posibilidades que, hace diez o veinte años, simplemente no existían.
Por lo tanto, la pregunta real era: ¿cómo sería una plataforma de desarrollo si hoy pudiéramos empezar de cero y, al mismo tiempo, aprovechar los conocimientos adquiridos a lo largo de tres décadas de experiencia práctica?
SchallOS surgió precisamente a partir de esta cuestión. La plataforma recoge muchos de los principios fundamentales que han hecho de FileMaker un éxito. Entre ellos se encuentran el rápido desarrollo de aplicaciones empresariales, un marcado componente visual y la posibilidad de implementar soluciones complejas sin necesidad de contar con equipos de desarrollo enormes.
Al mismo tiempo, se han replanteado muchas cosas de forma consciente. Los contenedores de funciones sustituyen cada vez más a miles de objetos de diseño individuales. Las descripciones semánticas y el desarrollo basado en la inteligencia artificial sustituyen a las complejas cadenas de scripts. Las numerosas soluciones técnicas provisionales se están sustituyendo por funciones de la plataforma diseñadas desde el principio para aplicaciones web modernas.
El objetivo no es sustituir a FileMaker. El objetivo es dar el siguiente paso en su evolución.
Conservar los conocimientos en lugar de empezar de cero
Durante el desarrollo, una idea ha sido siempre el eje central. Muchos desarrolladores han acumulado una enorme cantidad de conocimientos en los últimos años y décadas. Conocen a la perfección a sus clientes, sus procesos, sus estructuras de datos y sus soluciones. Este conocimiento suele ser mucho más valioso que el propio código del programa.
Sin embargo, muchas empresas viven regularmente el mismo ciclo. Aparecen nuevas tecnologías en el mercado. Se sustituyen los sistemas antiguos. Se descartan las soluciones existentes y todo vuelve a empezar.
Precisamente ese enfoque era el que quería evitar. SchallOS surgió de la convicción de que los conocimientos existentes no deben perderse. Las inversiones de los últimos años no deben quedar en nada solo porque cambie la tecnología subyacente.
Por eso, la migración de las soluciones existentes desempeña un papel fundamental. No solo debe ser posible transferir los datos, sino que también deben conservarse, en la medida de lo posible, las estructuras, los procesos, la lógica de negocio y los conocimientos sobre las aplicaciones.
Por este motivo, la próxima versión, gFM-Business 9, tendrá una importancia especial. No solo supone una nueva fase de desarrollo de la solución FileMaker existente, sino que, al mismo tiempo, sirve de puente hacia la nueva generación de plataformas.
Novedades importantes en gFM-NEXT / SchallOS
| Función | Descripción de la | Beneficios |
|---|---|---|
| Contenedor funcional | Navegaciones, cuadros de diálogo y módulos completos como componentes inteligentes. | Menos objetos, mayor facilidad de mantenimiento y soporte de IA. |
| Capa semántica del lenguaje | Los objetos conocen su significado técnico. | Traducciones automáticas y funciones inteligentes de IA. |
| Rotulación en el campo | La etiqueta forma parte integrante del objeto de campo. | Hasta 50 objetos de diseño % menos. |
| Tipos de entrada condicionales | Los objetos pueden cambiar de tipo de forma dinámica. | Menos soluciones provisionales y más flexibilidad. |
| SQL en las propiedades del objeto | Contenido dinámico directamente en los rótulos y las propiedades. | Reduce los campos auxiliares y los scripts. |
| Smart Paste | Incorporación inteligente de objetos existentes. | Migración y desarrollo más rápidos. |
| Registro de contenedores | Gestión centralizada de todos los componentes. | Control de versiones y reutilización. |
| Desarrollo basado en la inteligencia artificial | Generación automática de código a partir de la lógica de negocio. | Una velocidad de desarrollo notablemente mayor. |
La migración de las soluciones existentes
La migración es un tema complicado en muchos proyectos. A menudo, la migración implica exportar datos y, a continuación, importarlos a un sistema completamente nuevo. Después, suele ser necesario reconstruir la aplicación propiamente dicha. Hay que volver a crear formularios, procesos e interfaces. En este proceso se pierde gran parte del conocimiento.
Por ello, para SchallOS se ha optado por un enfoque diferente. El objetivo es que la plataforma sea capaz de comprender, en la medida de lo posible, las soluciones existentes. Las estructuras de tablas, los campos, las relaciones, los diseños y los procesos de negocio constituyen la base de este enfoque. Paso a paso se va creando una capa de migración capaz de analizar las aplicaciones existentes y transformarlas en componentes modernos.
Por supuesto, la primera versión aún no podrá reconocer automáticamente todas las funciones. Eso sería poco realista. No obstante, ya se están sentando las bases para una forma de migración mucho más inteligente.
A largo plazo, el objetivo es crear un sistema que no solo importe las soluciones existentes, sino que comprenda su estructura. En mi opinión, ahí radica precisamente una de las principales diferencias con respecto a muchos desarrollos nuevos tradicionales.
SchallOS no parte de cero. La plataforma se basa en una solución ERP consolidada, décadas de experiencia práctica y una amplia base de conocimientos. Esto permite conservar lo que ha demostrado su eficacia y, al mismo tiempo, aprovechar las ventajas de las tecnologías modernas. El pasado no queda relegado a un segundo plano, sino que constituye la base para la próxima generación de aplicaciones empresariales.
Impresiones de gFM-NEXT y SchallOS
Contenedores funcionales en lugar de un caos de objetos
Quien haya desarrollado aplicaciones empresariales durante muchos años conoce bien este problema. Con cada nueva función, aumenta el número de objetos en una pantalla. Se añaden campos adicionales, se incorporan más botones, se escriben nuevos scripts y se tienen en cuenta cada vez más casos especiales. En algún momento, se acaba creando una aplicación que, aunque funciona de maravilla, presenta una estructura interna cada vez más compleja.
Por eso, sobre todo en los entornos de desarrollo clásicos, a menudo había que encontrar soluciones creativas. Se superponían campos para permitir diferentes formas de presentación. Se ocultaban botones y solo se mostraban en determinadas condiciones. Objetos auxiliares adicionales asumían tareas que, en realidad, deberían haber formado parte de la plataforma. Estas técnicas funcionan y han demostrado su eficacia a lo largo de muchos años. Sin embargo, a largo plazo aumentan la complejidad de una aplicación.
Por eso, durante el desarrollo de SchallOS, se planteaba una y otra vez la misma pregunta:
¿Cómo se desarrollaría un modo de maquetación moderno si hoy se pudiera empezar de cero?
Un modo de diseño para desarrolladores
Uno de los requisitos más importantes era mantener la precisión de los sistemas clásicos de desarrollo rápido. Aunque muchos marcos web modernos ofrecen enormes posibilidades técnicas, a menudo no alcanzan la eficiencia de un editor visual de maquetación bien diseñado. Por eso, el modo de maquetación de SchallOS se inspira deliberadamente en los puntos fuertes de los entornos de desarrollo consolidados.
Cuadrícula, Líneas directrices, la alineación magnética, la selección múltiple, la agrupación de objetos y el posicionamiento preciso forman parte, por supuesto, del sistema. El objetivo nunca fue desarrollar un editor web simplificado. Más bien, el objetivo era combinar la velocidad y la precisión de las herramientas de desarrollo clásicas con una arquitectura moderna.
Al mismo tiempo, se han replanteado numerosos conceptos para hacer innecesarias las soluciones provisionales típicas del pasado.
Menos objetos, más inteligencia
Un buen ejemplo de ello son las etiquetas de los campos. En muchos sistemas, un campo de entrada consta de al menos dos elementos. El campo propiamente dicho y la etiqueta correspondiente deben gestionarse, colocarse y traducirse por separado.
En SchallOS, las etiquetas de los campos pueden formar parte directamente de un objeto de campo. Para el desarrollador, todo sigue siendo flexible. Sin embargo, a nivel interno, el número de objetos necesarios se reduce considerablemente.
A primera vista, este enfoque puede parecer poco llamativo. Sin embargo, en aplicaciones de gran envergadura con miles de campos, marca una enorme diferencia. Un menor número de objetos se traduce en menos trabajo administrativo, diseños más claros y un mantenimiento más sencillo.
Al mismo tiempo, este enfoque abre nuevas posibilidades. Dado que las etiquetas están vinculadas directamente al campo, pueden traducirse automáticamente a través de la capa semántica del idioma. El desarrollador ya no tiene que gestionar traducciones por separado en cada lugar. El sistema conoce el significado de un campo y puede proporcionar automáticamente las variantes lingüísticas correspondientes.
Contenidos dinámicos en lugar de soluciones técnicas provisionales
Otro de los objetivos era conseguir que el mayor número posible de áreas de la plataforma pudieran utilizarse de forma dinámica. En muchas aplicaciones surgen estructuras auxiliares adicionales porque determinadas propiedades no admiten cálculos. Por ello, los desarrolladores deben utilizar campos auxiliares, disparadores o scripts adicionales para mostrar contenidos dinámicos.
SchallOS adopta aquí un enfoque diferente. En todos aquellos lugares en los que se pueda introducir texto, también debe ser posible incluir contenidos dinámicos. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, las etiquetas de los campos, los textos de marcador de posición, los objetos de texto, los textos de ayuda o las propiedades de los controles.
Además, se pueden utilizar cálculos, consultas SQL u otras expresiones dinámicas. De este modo, muchas tareas se pueden resolver directamente allí donde se necesitan. La necesidad de recurrir a soluciones técnicas alternativas se reduce considerablemente.
Por supuesto, las funciones clásicas, como el formato condicional, la visibilidad condicional o la activación dinámica de objetos, siguen formando parte de la plataforma. Estos mecanismos han demostrado su eficacia a lo largo de muchos años y siguen siendo algunas de las herramientas más importantes en el desarrollo de aplicaciones empresariales modernas.
Objetos familiares, arquitectura moderna
A pesar de todas las novedades, la plataforma debe resultar familiar para los desarrolladores con experiencia. Por eso, SchallOS sigue incluyendo la mayoría de los tipos de objetos que se conocen de los entornos de desarrollo clásicos. Siguen estando disponibles campos, botones, pestañas, controles, listas, contenedores, diagramas y otros tipos de objetos.
Sin embargo, la diferencia fundamental se encuentra bajo la superficie. Mientras que muchos sistemas tratan cada objeto de forma prácticamente aislada, SchallOS opera en un nivel semántico mucho más avanzado. Los objetos conocen su función dentro de una aplicación. Ya no son solo elementos gráficos, sino parte de una arquitectura más amplia.
Esto permite identificar relaciones, automatizar las traducciones e integrar los sistemas de inteligencia artificial de forma mucho más profunda en el proceso de desarrollo.
La verdadera innovación: los contenedores funcionales
La expresión más evidente de esta filosofía son los contenedores de funciones. Un contenedor de funciones puede encargarse de una pequeña tarea. Por ejemplo, puede mostrar un diagrama o proporcionar una función de búsqueda.
Sin embargo, un contenedor de funciones también puede contener un área de administración completa. Dentro de un único contenedor se pueden agrupar varias páginas de pestañas, cuadros de diálogo complejos, accesos propios a datos, lógica de seguridad e interfaces de usuario completas.
No obstante, en el modo de diseño, un contenedor de funciones sigue siendo solo un objeto. De este modo, la complejidad se traslada de la interfaz a componentes claramente definidos y reutilizables.
Una barra de navegación se convierte en un contenedor de funciones. Una barra de herramientas se convierte en un contenedor de funciones. Una interfaz de administración se convierte en un contenedor de funciones. Incluso los módulos especializados completos pueden implementarse como contenedores independientes. Este enfoque reduce considerablemente el número de objetos visibles y, al mismo tiempo, crea una arquitectura mucho más clara.
De los scripts de FileMaker a los componentes basados en IA
Este concepto resulta especialmente interesante gracias a su combinación con la inteligencia artificial. Los scripts originales de FileMaker suelen servir como fuente de conocimiento. En ellos se describen la lógica empresarial, los flujos de trabajo y los procesos que se han ido desarrollando a lo largo de muchos años.
Sin embargo, el código de programa propiamente dicho de un contenedor de funciones no se copia sin más. En su lugar, la IA analiza la lógica existente, comprende la tarea específica y genera una implementación moderna dentro de la nueva arquitectura. De este modo, se conserva el conocimiento, mientras que la implementación técnica puede crearse desde cero.
Precisamente ahí radica una de las mayores ventajas de la plataforma. No se conserva el código antiguo, sino el conocimiento que hay detrás de él.
Migración sin reinicio mediante el portapapeles
Este principio también se aplica a la migración de soluciones existentes. Si se ha instalado el complemento MBS en FileMaker, las tablas, los campos, los objetos de diseño, los scripts y otros elementos se pueden importar directamente desde el portapapeles. La plataforma analiza los contenidos y, a partir de ellos, crea las estructuras correspondientes dentro de SchallOS.
Además, con Smart Paste se dispone de un mecanismo que va mucho más allá de la función clásica de pegar. Antes de la importación, se puede seleccionar qué elementos se deben incluir realmente. Al mismo tiempo, se pueden realizar ajustes antes incluso de que se peguen los datos.
Un ejemplo típico sería la conversión de un formulario de oferta en un formulario de pedido. En lugar de tener que ajustar manualmente todos los campos a posteriori, las transformaciones correspondientes pueden realizarse ya durante el proceso de importación. De este modo, se consigue un proceso de migración mucho más inteligente que con las herramientas de importación clásicas.
La base para la próxima generación de aplicaciones empresariales
Por eso, los contenedores funcionales son mucho más que un simple nuevo tipo de objeto. Constituyen la base de una arquitectura orientada de forma sistemática a la reutilización, el conocimiento semántico y el desarrollo basado en la inteligencia artificial.
Gracias al moderno modo de diseño, la capa de lenguaje integrada, las funciones avanzadas de los objetos y las herramientas de migración inteligentes, se crea una plataforma que resulta a la vez familiar y totalmente nueva.
El objetivo no es copiar los sistemas existentes. El objetivo es conservar las ventajas de los entornos clásicos de desarrollo rápido y, al mismo tiempo, aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen las tecnologías modernas de inteligencia artificial.
Migración de FileMaker a SchallOS / gFM-NEXT
| Componente | Migración | Característica especial |
|---|---|---|
| Tablas | Automático | Transferencia de la estructura y los metadatos. |
| Campos | Automático | Las descripciones pasan a formar parte de la capa semántica. |
| Diseños | Smart Paste | Los objetos se pueden modificar durante la importación. |
| Scripts/CF | Análisis con IA | La lógica de negocio se traslada a contenedores de funciones. |
| Listas de valores | Automático | Transferencia directa a la nueva plataforma. |
| Módulos | Semi-automático | Se prevé la implementación a largo plazo de un sistema de reconocimiento automático de contenedores. |
| Traducciones | Capa semántica del lenguaje | El multilingüismo se puede automatizar en gran medida. |
La arquitectura técnica
Cuando se habla de nuevas plataformas de software, muchos debates se centran inicialmente en las funciones visibles.
- ¿Qué módulos hay?
- ¿Qué informes se pueden generar?
- ¿Qué interfaces son compatibles?
Estas cuestiones son importantes. Sin embargo, a largo plazo, suele ser otro factor el que determina el éxito de una plataforma.
La base fundamental es la arquitectura. Esta determina la flexibilidad con la que se puede ampliar un sistema, su estabilidad bajo carga, la facilidad con la que se pueden integrar nuevas tecnologías y la facilidad con la que se podrán seguir desarrollando las aplicaciones en el futuro.
Por este motivo, durante el desarrollo de SchallOS no se pensó en primer lugar en funciones concretas. En su lugar, la cuestión central fue cómo debía estructurarse una plataforma moderna para que pudiera ampliarse de forma adecuada incluso dentro de cinco o diez años.
El resultado es una arquitectura multicapa que combina aplicaciones empresariales clásicas, tecnologías web modernas e inteligencia artificial.
La capa de IA como nuevo nivel de desarrollo
Una característica distintiva de SchallOS es que la inteligencia artificial no se considera un módulo adicional. Más bien, la IA constituye una capa propia dentro de la plataforma.
En muchos sistemas actuales, la IA se integra a posteriori. Se añade una ventana de chat, se incorpora un asistente o se crea una interfaz con un servicio externo. La arquitectura propiamente dicha permanece inalterada.
SchallOS adopta un enfoque diferente. La plataforma se desarrolló desde el principio partiendo de la idea de que, en el futuro, la IA desempeñará un papel fundamental en el desarrollo, la documentación y el mantenimiento. Por eso, la IA no solo accede a los datos, sino también a la documentación, las descripciones de arquitectura, las definiciones de contenedores y la información semántica.
De este modo se crea un sistema que no solo gestiona datos, sino que también conoce su propia estructura. Para los desarrolladores, esto supone una diferencia considerable. La IA no solo conoce fragmentos de código aislados, sino que comprende las relaciones que existen dentro de la plataforma.
Montajes en tiempo de ejecución y registro de contenedores
Otro componente importante son los Tiempo de ejecución-Mounts y el registro de contenedores. Hoy en día, las aplicaciones modernas suelen estar formadas por numerosos componentes independientes. Las barras de navegación, las barras de herramientas, los cuadros de diálogo, los módulos especializados y las áreas de administración ya no se consideran elementos fijos de un diseño, sino que se gestionan como unidades independientes.
El registro de contenedores se encarga de la gestión centralizada de estos componentes. Cada contenedor funcional tiene una identidad única, sus propias propiedades y un ciclo de vida definido. Por su parte, el entorno de ejecución se encarga de que los componentes correspondientes se carguen y se ejecuten en el momento adecuado.
Este enfoque ofrece varias ventajas. Por un lado, se establece una separación clara entre el diseño y la funcionalidad. Por otro lado, los componentes pueden desarrollarse, sustituirse o ampliarse de forma independiente entre sí.
Además, el registro sienta las bases para funciones futuras como la gestión de versiones, la firma, los niveles de seguridad o las bibliotecas centrales de componentes.
IndexedDB como capa de verdad local
Para el almacenamiento local, SchallOS utiliza deliberadamente tecnologías modernas de navegador. IndexedDB desempeña un papel fundamental en este sentido. Se trata de una potente tecnología de bases de datos que está disponible directamente en el navegador y que permite gestionar de forma eficiente incluso grandes volúmenes de datos. A diferencia de los sistemas de almacenamiento clásicos de los navegadores, IndexedDB se ha desarrollado expresamente para aplicaciones complejas.
Esto ofrece varias ventajas para SchallOS. Los diseños, las configuraciones, los metadatos y otra información pueden almacenarse localmente. De este modo, las aplicaciones siguen siendo utilizables incluso sin una conexión permanente a la red. Al mismo tiempo, se consiguen tiempos de respuesta cortos, ya que gran parte de los datos están disponibles directamente en el sistema local.
Este es un factor importante, sobre todo en el caso de las herramientas de desarrollo y las aplicaciones empresariales de gran envergadura.
«Committed-First» en lugar de «Cache-Chaos»
Durante el desarrollo, pronto quedó claro que las aplicaciones modernas no solo necesitan una memoria rápida, sino también una capa de verdad clara.
Muchos sistemas funcionan con diferentes cachés, memorias intermedias y estados temporales. Aunque esto puede aumentar la velocidad, a largo plazo suele provocar errores difíciles de localizar.
Por eso, SchallOS se basa en la denominada arquitectura «Committed-First». La nueva información solo se considera válida una vez que se ha almacenado y verificado correctamente. Solo entonces se hace visible para los demás componentes.
Este enfoque garantiza una coherencia mucho mayor dentro del sistema. Al mismo tiempo, facilita la localización de errores y reduce el riesgo de que se produzcan situaciones contradictorias. Este concepto ha demostrado ser de gran ayuda, sobre todo en operaciones de maquetación complejas y en la gestión de numerosos componentes.
PostgreSQL para redes y entornos multiusuario
Por supuesto, el almacenamiento local por sí solo no es suficiente para las aplicaciones empresariales profesionales. Por eso, PostgreSQL constituye la base para el funcionamiento en red, el trabajo en equipo y las instalaciones basadas en servidor.
PostgreSQL es, desde hace muchos años, uno de los sistemas de bases de datos de código abierto más potentes y fiables que existen. Esta base de datos se utiliza en todo el mundo en aplicaciones empresariales, plataformas en la nube y grandes servicios web. La combinación de IndexedDB y PostgreSQL da lugar a una arquitectura flexible.
Las soluciones para un solo usuario pueden ejecutarse de forma local. Los entornos multiusuario utilizan PostgreSQL como base de datos central. Al mismo tiempo, siguen siendo posibles los escenarios híbridos, en los que se combinan el almacenamiento local de datos y las estructuras de servidor centralizadas.
De este modo, se crea una plataforma capaz de dar soporte tanto a pequeñas aplicaciones para un solo usuario como a soluciones empresariales de gran envergadura.
Una arquitectura para los próximos años
La arquitectura técnica de SchallOS persigue, en definitiva, un objetivo sencillo: la complejidad no debe desaparecer, sino trasladarse al lugar adecuado.
El usuario debe poder concentrarse en su trabajo. El desarrollador debe poder concentrarse en la lógica de negocio y en sus conocimientos especializados. La infraestructura técnica se encarga de conectar entre sí, de forma fiable, los datos, los componentes y los procesos.
La capa de IA, el registro de contenedores, los montajes en tiempo de ejecución, IndexedDB, PostgreSQL y la arquitectura «Committed-First» no constituyen una mera recopilación de tecnologías aisladas. Forman parte de un concepto global.
Este concepto pretende sentar las bases para una nueva generación de aplicaciones empresariales. Aplicaciones que utilicen tecnologías web modernas, pero que, al mismo tiempo, mantengan la rapidez, la flexibilidad y la productividad de los sistemas clásicos de desarrollo rápido.
Entornos de ejecución, implementación y el retorno a la simplicidad
Quienes ya desarrollaban aplicaciones empresariales hace veinte o treinta años suelen recordar una época en la que la distribución de software era sorprendentemente sencilla. Se creaba una aplicación, se probaba y, a continuación, se entregaba al cliente. En muchos casos, bastaba con una instalación y el software quedaba listo para su uso inmediato.
Por supuesto, los sistemas de aquella época eran técnicamente mucho más sencillos que las soluciones actuales. Sin embargo, tenían una ventaja decisiva: su complejidad era manejable tanto para los desarrolladores como para los usuarios.
En los últimos años, la situación ha cambiado considerablemente. Las aplicaciones modernas suelen estar formadas por numerosos componentes. Es necesario combinar entre sí servidores web, bases de datos, certificados, servicios en la nube, políticas de seguridad, tecnologías de contenedores y plataformas de alojamiento. Para las grandes empresas, esto es algo habitual. Sin embargo, para muchas empresas más pequeñas y desarrolladores independientes, esta evolución supone un obstáculo considerable.
En realidad, muchos usuarios solo desean una cosa: una aplicación que funcione de forma fiable y que sea fácil de implementar. Y ahí es precisamente donde entra en juego la estrategia de implementación de SchallOS.
Funcionamiento en un solo puesto sin obstáculos innecesarios
No todas las aplicaciones necesitan un servidor, una infraestructura en la nube o una arquitectura de red compleja. Muchas soluciones son utilizadas por usuarios individuales o equipos pequeños. En estos casos, la infraestructura técnica debería requerir la menor atención posible.
La combinación de tecnologías web modernas y el almacenamiento local de datos permite ejecutar aplicaciones incluso sin una conexión permanente al servidor. Los diseños, la configuración, los metadatos y otra información pueden almacenarse localmente. De este modo, las aplicaciones siguen siendo rápidas, flexibles e independientes de una conexión permanente a Internet.
Este enfoque recuerda deliberadamente a la sencillez de los entornos de desarrollo clásicos. Se utilizan tecnologías modernas sin sobrecargar al usuario con una complejidad innecesaria.
Gestión de redes para equipos y empresas
En cuanto varios usuarios trabajan juntos, los requisitos cambian. Los datos deben almacenarse de forma centralizada. Es necesario gestionar los derechos de los usuarios. Los cambios deben estar disponibles para todos los implicados.
Por eso, la arquitectura de SchallOS es compatible desde el principio con el funcionamiento clásico multiusuario. Gracias a PostgreSQL como base de datos central, las aplicaciones pueden ejecutarse en red sin necesidad de mantener diferentes versiones de una misma solución. Los datos están disponibles de forma centralizada, mientras que las interfaces de usuario siguen siendo flexibles.
Para las empresas, esto supone una ventaja importante. La misma aplicación puede utilizarse tanto a nivel local, como solución para un solo usuario, como en un entorno más amplio con varios usuarios. De este modo, el cambio entre los distintos modelos de funcionamiento debería resultar mucho más sencillo que en muchos sistemas tradicionales.
Funcionamiento en navegador como opción predeterminada
Hoy en día, el desarrollo de aplicaciones empresariales modernas se lleva a cabo principalmente en el navegador. Hay buenas razones para ello. Los navegadores son compatibles con todas las plataformas, no requieren instalaciones complejas y permiten actualizaciones rápidas.
Por este motivo, SchallOS se basa íntegramente en tecnologías web modernas. El navegador no se considera una limitación, sino un entorno de ejecución. Hoy en día, es posible ejecutar directamente en el navegador sistemas de gestión de datos potentes, almacenamiento local, interfaces de usuario modernas y lógica empresarial compleja.
De este modo, se crea una plataforma que puede utilizarse en Windows, macOS, Linux y muchos otros sistemas, sin necesidad de desarrollar una aplicación específica para cada plataforma.
Al mismo tiempo, se mantiene la posibilidad de adaptar posteriormente las aplicaciones a otros modelos de funcionamiento.
SaaS y despliegue centralizado
Además de las instalaciones locales y los entornos de red, el «Software as a Service» (SaaS) desempeña, por supuesto, un papel importante. Hoy en día, muchas empresas prefieren soluciones centralizadas que se ofrecen a través de Internet. Las actualizaciones se distribuyen automáticamente, los usuarios acceden a la misma aplicación desde diferentes ubicaciones y la infraestructura técnica se gestiona de forma centralizada.
Por ello, la arquitectura de SchallOS tiene en cuenta desde el principio los escenarios SaaS. Gracias a la clara separación entre la interfaz de usuario, el entorno de ejecución y el almacenamiento de datos, las aplicaciones pueden ejecutarse tanto de forma local como centralizada. Los desarrolladores no tienen que volver a crear sus soluciones para cada modo de funcionamiento. En su lugar, se crea una base técnica común que admite diferentes modelos de implementación.
Estrategias de implementación flexibles en lugar de callejones sin salida técnicos
Un problema habitual de las plataformas de software modernas es que las decisiones arquitectónicas iniciales dificultan las ampliaciones posteriores.
Quien opta por un determinado modelo operativo, a menudo tiene que mantenerlo a largo plazo. Pasar de una instalación local a la nube, o de una solución en la nube a un entorno local, puede resultar laborioso y costoso.
SchallOS adopta aquí deliberadamente un enfoque diferente. La plataforma pretende ofrecer a los desarrolladores el mayor número posible de opciones. El funcionamiento en un único puesto, el funcionamiento en red, las aplicaciones de navegador y las soluciones SaaS no se consideran conceptos que compitan entre sí, sino que son distintos escenarios de uso de una misma arquitectura.
De este modo, los desarrolladores pueden elegir el modelo operativo que mejor se adapte a sus clientes y proyectos.
El retorno a la sencillez
Quizá esta sea precisamente la idea más importante que subyace al concepto de implementación de SchallOS. El mundo de la tecnología no se va a simplificar en los próximos años. Seguirán surgiendo nuevas tecnologías, nuevos requisitos de seguridad y nuevas integraciones.
Al mismo tiempo, el desarrollo de software moderno no debería ser innecesariamente complicado. Muchos desarrolladores aún recuerdan una época en la que las aplicaciones se podían crear rápidamente, distribuir con facilidad y mantener sin problemas. Esa sencillez fue una de las razones por las que los sistemas de desarrollo rápido tuvieron tanto éxito durante décadas.
SchallOS no pretende copiar el pasado. Los requisitos técnicos de las aplicaciones modernas son demasiado diferentes para ello. El objetivo es, más bien, combinar la sencillez de los entornos de desarrollo anteriores con las posibilidades que ofrecen las tecnologías web modernas. Los desarrolladores deben poder centrarse en sus aplicaciones y no en la complejidad de la infraestructura.
Si lo conseguimos, se creará una plataforma que no solo sea potente, sino que también vuelva a ser divertida. Ahí radica, en definitiva, la idea que subyace a los entornos de ejecución, la implementación flexible y el retorno deliberado a una forma más sencilla de desarrollar software.
Opciones de implementación con SchallOS
| Tipo de implementación | Bases técnicas | Aplicación típica |
|---|---|---|
| Puesto individual | Navegador + IndexedDB | Autónomos y pequeñas empresas. |
| Funcionamiento en red | Navegador + PostgreSQL | Grupos de trabajo y equipos. |
| Servidor corporativo | Servidor PostgreSQL | Funcionamiento multiusuario en la empresa. |
| SaaS | Infraestructura en la nube | Soluciones en línea con capacidad multicliente. |
| Funcionamiento híbrido | IndexedDB + PostgreSQL | Trabajo sin conexión con sincronización. |
| Tiempo de ejecución | Aplicación empaquetada | Fácil distribución a los clientes finales. |
La hoja de ruta: gFM-Business 9 como puente hacia la próxima generación
Los próximos meses marcarán un hito importante en el desarrollo de gFM-Business y SchallOS. Para septiembre de 2026 está previsto el lanzamiento de gFM-Business 9 para FileMaker y gFM-NEXT en la plataforma SchallOS. No se trata simplemente de una actualización más de una solución ERP ya existente. Más bien, esta versión desempeña un papel especial dentro de la estrategia futura.
gFM-Business 9 será la última gran versión principal basada en el FileMaker clásico. Esto no significa que la solución vaya a desaparecer. Al contrario. Los clientes actuales podrán seguir utilizando el software de forma productiva, las instalaciones existentes se mantendrán y también se podrán seguir realizando nuevas instalaciones.

SchallOS como plataforma de desarrollo
Aproximadamente dos meses después del lanzamiento de gFM-Business 9, está previsto que salga la primera versión pública de la plataforma SchallOS Business. En este caso, la atención no se centra en los usuarios finales, sino en los desarrolladores.
En su primera fase de desarrollo, SchallOS será, ante todo, una plataforma de desarrollo para desarrolladores de FileMaker. Su público objetivo son los desarrolladores y las empresas que deseen modernizar o ampliar sus soluciones actuales, o bien adaptarlas a largo plazo a una nueva base tecnológica.
En este sentido, el objetivo principal no es la recreación completa de las aplicaciones existentes. Es mucho más importante la posibilidad de conservar las inversiones ya realizadas y trasladarlas gradualmente a la nueva arquitectura. Por lo tanto, las primeras versiones se centrarán especialmente en los siguientes ámbitos:
- Migración de soluciones existentes
- Diseño de maquetación
- Contenedor funcional
- capas de conocimiento semántico
- Desarrollo basado en la inteligencia artificial
- modelos de implementación modernos
Ya hoy en día se aprecia que este enfoque ofrece un potencial considerable. Muchas tareas que hasta ahora debían realizarse manualmente de forma laboriosa pueden llevarse a cabo de manera mucho más eficiente gracias a la combinación de conocimientos especializados documentados y el apoyo de la inteligencia artificial.
Perspectiva a largo plazo
El lanzamiento de SchallOS no supone el final del desarrollo, sino el comienzo de una nueva fase. Muchos de los conceptos que se debaten hoy en día seguirán evolucionando en los próximos años. Entre ellos se incluyen, entre otros, las tecnologías de migración inteligentes, el reconocimiento automático de contenedores, las herramientas de desarrollo semánticas y las funciones de arquitectura basadas en la inteligencia artificial.
Uno de los objetivos a largo plazo consiste no solo en importar técnicamente las aplicaciones existentes, sino también en comprender su estructura y su significado. Cuanto más conocimiento haya disponible dentro de la plataforma, mejor podrán los futuros sistemas de IA prestar apoyo en el desarrollo, el mantenimiento y la ampliación.
La primera versión de SchallOS constituye la base para ello. El verdadero viaje comienza a partir de ahí.
El gestor de servidores de gFM-NEXT y SchallOS
Se amplía el plazo de la fase de inscripción anticipada hasta el 31 de julio
El desarrollo de las próximas versiones ha despertado un gran interés en los últimos meses. Numerosos clientes, desarrolladores y personas interesadas llevan ya algún tiempo siguiendo de cerca el desarrollo de gFM-Business y SchallOS y desean participar activamente en los próximos pasos.
Por este motivo, se amplía el plazo de la fase de reserva anticipada prevista inicialmente. Los interesados tendrán hasta el 31 de julio para beneficiarse de un descuento del 20 %. La promoción no solo es válida para los nuevos clientes, sino también, expresamente, para los clientes actuales que tengan previsto actualizar su solución actual.
Seguridad de la inversión para las soluciones existentes
Hay un aspecto importante que afecta a los usuarios actuales de gFM-Business. El lanzamiento de gFM-Business 9 no supone el fin de la vida útil de esta versión de FileMaker. La solución seguirá estando disponible y se podrá seguir utilizando de forma productiva.
Al mismo tiempo, el desarrollo funcional se orientará cada vez más hacia SchallOS en el futuro. Esto ofrece una perspectiva clara a los clientes actuales. Las inversiones en gFM-Business se mantendrán y podrán transferirse posteriormente, de forma gradual, a la nueva generación de plataformas.
Es precisamente esta idea la que inspira toda la estrategia de SchallOS. No se trata de empezar desde cero ni de descartar los conocimientos existentes, sino de trasladar las experiencias, los procesos y las soluciones ya disponibles a una arquitectura moderna, sentando así las bases para la próxima generación de aplicaciones empresariales.
Trasladar los conocimientos contrastados al futuro
La historia de SchallOS no empieza con la inteligencia artificial. Tampoco empieza con las tecnologías web modernas, PostgreSQL o los contenedores de funciones. Empieza con una pregunta sencilla:
¿Cómo se puede trasladar el conocimiento acumulado a lo largo de décadas a una nueva generación tecnológica sin tener que empezar de cero?
Es precisamente esta cuestión la que preocupa a muchos desarrolladores y empresas. En las últimas décadas se han desarrollado innumerables aplicaciones, se han optimizado procesos y se ha acumulado experiencia. A menudo, detrás de todo ello hay miles de horas de trabajo y unos conocimientos técnicos enormes. Al mismo tiempo, las tecnologías evolucionan cada vez más rápido. Surgirán nuevas plataformas, los sistemas antiguos desaparecerán y muchas empresas se enfrentarán al reto de proteger sus inversiones sin dejar de estar preparadas para el futuro.
Ahí es donde entra en juego SchallOS. El objetivo no es sustituir las soluciones existentes por algo completamente nuevo, sino tender un puente entre los sistemas consolidados y las tecnologías modernas. Una aplicación desarrollada hoy en FileMaker no tiene por qué perder necesariamente su aspecto, su funcionamiento o su lógica de negocio solo por el hecho de pasar a una nueva plataforma técnica.
En el mejor de los casos, tras la migración, la aplicación tendrá un aspecto prácticamente idéntico para el usuario. Los flujos de trabajo se mantendrán. Los usuarios seguirán sintiéndose cómodos con ella. Al mismo tiempo, la solución funcionará internamente sobre una arquitectura moderna que ofrece nuevas posibilidades de ampliación, automatización y escalabilidad.
Este enfoque resulta especialmente interesante gracias a la capa semántica. En cuanto una aplicación deja de consistir únicamente en campos, tablas y scripts, y pasa a conocer su propio significado, surgen posibilidades totalmente nuevas. Las traducciones pueden automatizarse. La documentación puede generarse o actualizarse automáticamente. Los sistemas de IA pueden comprender los procesos empresariales, en lugar de limitarse a analizar el código de programación. Esto supone una diferencia fundamental con respecto a muchos de los enfoques de desarrollo utilizados hasta ahora. Mientras que los sistemas clásicos se dedican principalmente a gestionar datos, una plataforma semántica es cada vez más capaz de gestionar el conocimiento. En mi opinión, ahí radica precisamente una de las mayores oportunidades de los próximos años.
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Válido para Nuevas compras, Actualizaciones y futuras
Proyectos gFM-NEXT o SchallOS.
El debate sobre la inteligencia artificial suele centrarse en textos, imágenes o chatbots. Sin embargo, para los desarrolladores, la verdadera revolución se encuentra en otro ámbito. La IA permite, por primera vez, incorporar directamente a las arquitecturas de software modernas los conocimientos especializados acumulados a lo largo de décadas. Esto no sustituye la experiencia del desarrollador, sino que la potencia.
Por ello, SchallOS no se considera un modelo alternativo a las plataformas de desarrollo existentes. La plataforma surgió, más bien, de la convicción de que los conceptos probados siguen siendo valiosos. El desarrollo rápido, el diseño visual, los modelos de datos flexibles y las herramientas productivas seguirán siendo importantes en el futuro. Al mismo tiempo, las tecnologías web modernas, las capas de conocimiento semántico y el desarrollo basado en la inteligencia artificial abren posibilidades que hace unos años habrían sido impensables.
Por lo tanto, las próximas versiones de gFM-Business 9 y SchallOS no suponen el fin de una línea de productos ya existente, sino el inicio de una nueva etapa de desarrollo. Una etapa en la que se pueden mantener las inversiones ya realizadas, al tiempo que se pueden aprovechar las nuevas tecnologías.
Tras más de treinta años dedicados al desarrollo de software, hoy estoy más convencido que nunca de que el conocimiento es el recurso más valioso de una empresa. Las bases de datos, los lenguajes de programación y las plataformas técnicas seguirán evolucionando.
Sin embargo, el conocimiento sobre los clientes, los procesos, los productos y los procedimientos empresariales sigue siendo el verdadero núcleo de toda aplicación exitosa.
Preguntas más frecuentes
- ¿Qué es exactamente SchallOS?
SchallOS es una nueva plataforma de desarrollo de aplicaciones empresariales que surge de más de 30 años de experiencia práctica con FileMaker y el desarrollo de gFM-Business. El objetivo es combinar los conceptos probados de los sistemas clásicos de desarrollo rápido con tecnologías web modernas, inteligencia artificial y una capa de conocimiento semántico. En este sentido, lo primordial no es reinventar todos los procesos, sino trasladar las soluciones existentes a una arquitectura moderna. - ¿Debería SchallOS sustituir por completo a FileMaker?
No. SchallOS no surgió del deseo de sustituir a FileMaker. Más bien, la plataforma pretende ofrecer una forma de trasladar los conocimientos y las soluciones existentes a una nueva generación tecnológica. FileMaker sigue siendo un potente entorno de desarrollo que permite crear software de forma muy rápida y eficaz. SchallOS pretende ofrecer posibilidades adicionales, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial, la arquitectura web moderna y los modelos de implementación flexibles. - ¿Por qué se desarrolló SchallOS?
Esta iniciativa surgió a raíz de la constatación de que muchas empresas y desarrolladores han ido creando soluciones valiosas a lo largo de décadas. Al mismo tiempo, las tecnologías evolucionan cada vez más rápido. SchallOS pretende evitar que este conocimiento se pierda simplemente porque cambie la base técnica. El objetivo es proteger las inversiones existentes y, al mismo tiempo, permitir el aprovechamiento de las tecnologías modernas. - ¿En qué se diferencia SchallOS de las plataformas «low-code» clásicas?
La diferencia más importante radica en la combinación de conocimiento semántico, apoyo de la inteligencia artificial y capacidad de migración. Mientras que muchas plataformas ofrecen principalmente herramientas para el desarrollo de nuevas aplicaciones, SchallOS persigue además el objetivo de comprender e integrar soluciones ya existentes. En este sentido, la capa de conocimiento semántico desempeña un papel fundamental. - ¿Qué son los contenedores funcionales?
Los contenedores de funciones son componentes inteligentes que pueden asumir parte o incluso la totalidad de la funcionalidad de un módulo. Una barra de navegación, una barra de herramientas, un campo de búsqueda o incluso una interfaz de administración completa pueden implementarse como contenedores funcionales. De este modo, se reduce considerablemente el número de objetos individuales, al tiempo que aumenta la reutilización y la facilidad de mantenimiento. - ¿Por qué son tan importantes los contenedores funcionales?
Los contenedores de funciones trasladan la complejidad del diseño a componentes claramente definidos. En lugar de tener que gestionar cientos de objetos y scripts individuales, se crean módulos funcionales independientes con una tarea bien definida. De este modo, las aplicaciones resultan más claras, más fáciles de mantener y mucho más adecuadas para el uso de la inteligencia artificial. - ¿Se puede migrar una solución existente de FileMaker a SchallOS?
Precisamente para eso se está desarrollando actualmente la capa de migración. El objetivo es incorporar, en la medida de lo posible, tablas, campos, diseños, scripts y otros componentes de las soluciones existentes de FileMaker. A largo plazo, la plataforma no solo deberá importar datos, sino que también deberá ser capaz de comprender la estructura y el significado de una aplicación. - ¿Se mantendrá el aspecto de mi aplicación tras la migración?
Este es uno de los objetivos de desarrollo más importantes. Una aplicación migrada debe resultar lo más familiar posible para los usuarios. Los diseños, los conceptos de manejo y los flujos de trabajo pueden conservarse en gran medida, y en la mayoría de los casos incluso por completo, mientras se moderniza la base técnica. De este modo, la transición resulta mucho más sencilla para las empresas. - ¿Qué papel desempeña la inteligencia artificial en SchallOS?
La IA no es solo un módulo adicional, sino un componente fundamental de la arquitectura. Sirve de apoyo en el desarrollo, la documentación, el análisis, la migración y, posteriormente, también en la ampliación de las soluciones existentes. La plataforma se diseñó desde el principio de tal manera que los sistemas de IA pudieran comprender las estructuras subyacentes. - ¿Qué significa «capa de conocimiento semántico»?
Una capa de conocimiento semántico no solo describe las estructuras técnicas, sino también su significado. La plataforma no solo sabe que existe un campo, sino que también entiende para qué se utiliza dicho campo. Esto es lo que hace posible, en primer lugar, funciones inteligentes como la documentación automática, las traducciones y el desarrollo basado en la inteligencia artificial. - ¿Se pueden traducir automáticamente las aplicaciones a otros idiomas?
La arquitectura semántica de SchallOS sienta las bases para ello. Dado que la plataforma conoce el significado de los campos, las etiquetas y los objetos, las traducciones pueden automatizarse en mucha mayor medida que en los sistemas tradicionales. Esto reduce considerablemente el esfuerzo de mantenimiento y facilita los proyectos internacionales. - ¿Qué base de datos utiliza SchallOS?
Para aplicaciones locales se utiliza IndexedDB. Para entornos multiusuario y soluciones de servidor se emplea PostgreSQL. De este modo, es posible ejecutar tanto aplicaciones de un solo usuario como soluciones empresariales de mayor envergadura en la misma plataforma. - ¿Por qué SchallOS apuesta por PostgreSQL?
PostgreSQL es uno de los sistemas de bases de datos más potentes y fiables del mundo. Esta base de datos es flexible, escalable y resulta ideal para aplicaciones empresariales profesionales. Al mismo tiempo, ofrece un enfoque tecnológico abierto y con garantía de futuro. - ¿Qué significa «arquitectura Committed-First»?
Con este enfoque, los cambios solo se consideran válidos una vez que se han guardado y verificado correctamente. De este modo, se crea una capa de verdad inequívoca dentro de la plataforma. Así se pueden reducir considerablemente los errores debidos a cachés obsoletas o a estados contradictorios. - ¿Qué ventajas ofrece el nuevo modo de diseño?
El modo de maquetación combina la precisión de los entornos de desarrollo clásicos con las posibilidades que ofrecen los sistemas modernos. Se dispone de cuadrículas, líneas de ayuda, alineación magnética y muchas otras funciones. Al mismo tiempo, se han replanteado numerosos conceptos para que, en el futuro, ya no sea necesario recurrir a las soluciones provisionales típicas de los sistemas más antiguos. - ¿Cuándo saldrá al mercado gFM-Business 9 para la plataforma FileMaker?
El lanzamiento de gFM-Business 9 está previsto para septiembre de 2026. Esta versión incluye numerosas mejoras, así como el nuevo asistente de migración, que tiene como objetivo sentar las bases para la futura transición a SchallOS. - ¿Cuándo estará disponible SchallOS?
Según la planificación actual, está previsto que la primera versión pública de SchallOS se lance aproximadamente dos meses después de gFM-Business 9. En un primer momento, la atención se centrará en los desarrolladores y las empresas que deseen migrar sus soluciones actuales a la nueva plataforma. - ¿Para quién es especialmente adecuado SchallOS?
La plataforma está dirigida principalmente a desarrolladores de FileMaker, a los actuales clientes de gFM Business y a empresas con aplicaciones empresariales que han ido creciendo a lo largo del tiempo. SchallOS resulta especialmente interesante para todos aquellos que deseen proteger sus inversiones actuales y, al mismo tiempo, beneficiarse de las tecnologías modernas y la inteligencia artificial.

Markus Schall lleva desarrollando bases de datos personalizadas, interfaces y aplicaciones empresariales basadas en Claris FileMaker desde 1994. Es socio de Claris, ganador del premio FMM Award 2011 y desarrollador de la. Software ERP gFM-Business. También es autor de libros y fundador del M. Schall Editores.





















